jueves, 1 de julio de 2010

El Caballero de la Armadura Oxidada

Estudiante: M. Daniela González Sanahuja. Carné: B02774
Profesor: Adonay Arrieta Piedra.
Curso: Sistemas de Investigación y Razonamiento Jurídico 1.
Tarea: “Analizar en qué aspecto de mi vida considero que tengo mi armadura oxidada según el libro: “El Caballero de la Armadura Oxidada” del autor Robert Fisher”.

¿En cuál aspecto o aspectos considero que tengo mi armadura oxidada, según el libro?

En el libro “El Caballero de la Armadura Oxidada”, se nos explica que al igual que el personaje principal (el caballero) todos los seres humanos tenemos una armadura puesta que no nos deja ver lo mejor de nosotros y quiénes somos en realidad y poder expresarlo a los demás. También se resalta la característica propia de nosotros, de que siempre tendemos a vivir en angustia ya que no nos aceptamos simplemente como somos, como es el caso de la ardilla y de Rebeca (la paloma) en el libro. Los animales no tienen complicaciones porque aceptan las situaciones tal como son, en cambio los seres humanos siempre estamos juzgándonos y formulándonos constantes expectativas, que tal y como el profesor mencionó en la clase, son solamente intentos por ser alguien que no somos, es decir, simples fantasías que nos creamos por pura ambición propia de los humanos que nos consume y nos hace ser seres inconformes con nosotros mismos.
En mi opinión, después de haber leído el libro, me pareció muy interesante la parte en la que el caballero ingresa al castillo del silencio, ya que me pude identificar con ello. Pienso que me hace falta aprender a escuchar el silencio para poder comprender todas aquellas cosas que como persona hago mal o las cuales podría mejorar si me lo propongo. Me gustó que cuando el caballero tuvo la oportunidad de estar en un lugar con completo silencio pudo darse cuenta de muchos de sus defectos como que había hablado toda su vida para evitar sentirse solo. Puedo decir que una parte de mi armadura que se encuentra oxidada es precisamente no quedarme quieta y en silencio algún tiempo para escuchar a los demás, escuchar de verdad sus preocupaciones, sus deseos, sus miedos, sus alegrías y dejar de lado el absurdo pensamiento de que solamente yo conformo mi realidad. Quizás si comenzara a concentrarme en silencio comprendería la necesidad que tengo de sentarme a ponerle atención a la vida de los demás y de esta forma podría sensibilizarme más con mis semejantes y hasta podría encontrar soluciones más acertadas a mis problemas.
Otro aspecto que me interesaría rescatar, es en la parte en la que el caballero ingresa por primera vez al castillo del conocimiento y uno de los letreros decía: “¿Habéis confundido la necesidad con el amor?”, ya que es una pregunta que sinceramente nunca me había hecho a mi misma, pero si me pongo a analizarla, es muy probable que ese sea otro defecto de mi vida, es decir, otro aspecto en el que “mi armadura se encuentra oxidada” ya que muchas veces puedo decir que quiero o estimo mucho a algunas personas, pero no me doy cuenta de que dentro del rápido ritmo de mi vida, donde paso pendiente de las diversas responsabilidades, lo que en realidad estoy apreciando en ese momento de las personas, son las cosas que hacen por mí y la manera en que me pueden facilitar la vida y puedo tender a olvidar momentáneamente lo que esa o esas personas simbolizan para mi vida por lo que son, es decir, que sin ellas mi vida estaría incompleta. Todo esto tal y como el caballero se dio cuenta de que no había estado tan pendiente de Julieta, a quien en el fondo él realmente amaba y que solamente se concentraba en lo que recibía de ella sin darle nada a cambio. Creo que es importante para mí darme cuenta de esta parte oxidada de mi armadura ya que podría herir a alguna persona que de verdad quiera, en los casos en que solo espero recibir de esa persona sin entregar nada de mi parte.
Por último creo que un aspecto importante que está fallando en mí y que no está explícitamente mencionado en el libro, es que tiendo a ser demasiado pesimista y hasta un poco trágica, en lugar de aprovechar los momentos mágicos que surgen en mi vida cada día. Siempre pienso que sucederá lo peor que podría pasar, lo cual también se relaciona con lo visto a lo largo del curso de vivir a la expectativa de lo que sucederá en el futuro en lugar de enfocarme en el presente. Es decir que el aspecto que acabo de mencionar lo puedo catalogar como otro de los que se encuentran oxidados y que forman parte de mi armadura.
Me llamó muchísimo la atención el final del libro donde el caballero, después de haber estado en caída libre hacia el suelo desde la alta roca, comienza a caer hacia arriba, es decir, a ascender cuando descubre que el único culpable de todos los problemas que acechan su vida, de todas las tristezas que lo hacían sentir mal día a día, era él mismo. Pienso que es igualmente importante para mi vida admitir eso, comúnmente tiendo a culpar al mundo entero de lo que sucede en mi vida que no me agrada mucho y no me doy cuenta de que la única persona que no me deja ser feliz, soy yo misma. Esto se debe a que como lo hemos comentado en las clases, tiendo a hacerme la vida imposible a mi misma juzgando mis acciones, mis sentimientos y mis pensamientos, en lugar de estar feliz como soy y sin tener ninguna expectativa del futuro. Una vez que pueda reconocer esto verdaderamente, ya no sentiré miedo de lo que pueda ocurrir en mi vida, sentiré que poseo un poder sobre mi misma que antes no tenía, tal y como le sucedió al caballero al final del libro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada